Carmen, buscando mi suerte: XII. Propósitos

Las vueltas en coche sola y con muchas cosas en las que pensar es lo que tienen. Decidí hacer una lista mental de propósitos para mi nueva vida. Porque no todas esas listas hay que hacerlas a principios de año con la última uva aún rondando el paladar. Si a una le llega la oportunidad de empezar una nueva vida a mitad de año, ¿qué puede hacer? ¿Decir que mejor esperar a enero para cuadrar los tiempos?

Esta fue mi lista mental para comenzar una nueva partida en el juego de la vida (si es que cuando me pongo profunda, hasta mis palabras se convierten en grandes lemas). Y como no hay que ser ambiciosa, solo apunté cinco propósitos que esperaba cumplir con algo de esfuerzo y un mucho de ilusión:

  1. Estar con Pepe.

Ya me había dado cuenta de que eso era lo que quería, lo que me venía bien, lo que necesitaba. ¿Por qué disfrazar de otras cosas lo que ya tenía tan claro?

  1. Aceptar a la hija de Pepe.

Cecilia tenía 16 años, era una adolescente petulante, egocéntrica y segura de sí misma. Podría decir que como todas las adolescentes de su edad, pero es que yo nunca fui así. Quizá porque cuando tenía su edad, mis curvas no estaban tan bien valoradas como ahora. La cuestión era que la adulta era yo y tenía que comportarme como tal. Eso era lo que los demás esperaban de mí y eso era lo que yo misma esperaba de mí. A lo mejor Pepe era un caramelo envenenado, pero yo tenía el antídoto contra ese veneno, solo debía buscar muy dentro de mí.

  1. Cambiar de trabajo.

En realidad este era un propósito que se repetía año tras año en la primera quincena de enero y que nunca parecía tomarme en serio por la seguridad que me prestaba mi puesto fijo conocido desde hace años. Ahora que estaba dispuesta a hacer cambios drásticos en mi vida, tal vez fuera el momento de afrontar este con un poco más de firmeza.

  1. No volver a pensar en Ramón.

Aunque su recuerdo se había convertido en un leve fantasma que de vez en cuando venía a visitarme cuando menos lo esperaba, todavía seguía muy presente en mis pensamientos. Y a pesar de ser consciente de que ese capítulo había quedado cerrado, no podía dejar de pensar a veces en los azares de la vida, en aquello de que si Ramón no hubiera desaparecido de ella de la forma en que lo hizo, yo no estaría ni planteándome estar con Pepe, con quien estaba segura  que debía estar. ¿De qué otra forma podría haber acabado con él?

En el punto en que se encontraba mi relación con Ramón era muy difícil imaginar una ruptura, pero también era difícil colocar un bebé de por medio… ¿Tan nítido estaba el destino de Ramón?

  1. Tener un hijo.

Sí, lo tenía cristalino. Al fin y al cabo, la lista de propósitos no es más que una enumeración de cosas, situaciones, conceptos que tienes claro que quieres cumplir. Después son las intenciones las que se van desvaneciendo, pero el deseo continúa. Y tener un hijo se había colado en mi lista de deseos, de deseos imperiosos. Mi instinto maternal, mi reloj biológico o lo que fuera eso había dado un golpe en la mesa, un taconazo en el suelo. Cómo iba a llevar a cabo ese proyecto se encontraba aún en versión beta. No sabía si quiera si mi primer propósito era compatible con este, no sabía si lo sería alguna vez, no sabía si tendría que renunciar a alguno para conseguir el otro aunque esto significase tener que priorizar…

Y así aparqué a la puerta de casa de la abuela, sacando el móvil y buscando esa voz que tanto me había dado en tan poco tiempo.

– Hola, Pepe, soy Carmen.

– ¡Carmen! ¿Y Gloria?

– Oh, todo ha salido bien, un poco de reposo y solucionado.

– Me alegro.

– Acabo de llegar al pueblo, ¿nos vemos esta noche?

– Por supuesto. ¿Qué quieres hacer?

– Cualquier cosa, pero que sea contigo.

Antes de esto…

Carmen, mi suerte en la vida – Primera temporada

Carmen, buscando mi suerte – Comienza la segunda temporada

II. Eleonora

III. Mi vida sin mí

IV. Aventuras animadas de ayer y hoy presentan… ¡Sorpresa!

V. Vuelta a empezar

VI. Gloria, la visita más inesperada

VII. Verano azul

VIII. Hola, Pepe, soy Carmen

IX. Esto es Hollywood

X. Un paseo por las nubes… y caída libre

XI. Cuidadito, cuidadito

Es Carmen!

 

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4 thoughts on “Carmen, buscando mi suerte: XII. Propósitos

  1. yeste lima dice:

    Hola, Carmen, vengo a conocerte porque me han hablado muy bien de ti. Tu amiga Suguspiña, yo la llamo Caramelo, te ha recomendado y creo que con mucho acierto.

    Iré leyéndote poco a poco, porque lo bueno es mejor despacio… De momento lo poco que te visto me ha gustado.

    Nos veremos pronto.
    Besos

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